23.4.09

Tres artistas de los siete son Tampiqueños y estarán exponiendo en el museo "Artistas Tamaulipecos expondrán en el MACAY"


“Retratos Paramilitares y Las Quinceañeras del Far Far West”








MACAY Anfitrión de la Plástica Nacional en sus 15 años de fundación en Yucatán.

2009-04-06•Cultura
por: Alejandro Covarrubias
Con motivo de su 15 aniversario el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán, convocó a las instituciones y organismos culturales de los Estados de la República Mexicana a participar en esta celebración, presentando a jóvenes artistas visuales de gran proyección y propuesta.
El Espacio Cultural Metropolitano recibió a mediados del año pasado la invitación por parte del MACAY para colaborar en este intercambio proponiendo, para selección, a artistas visuales que representaran a Tamaulipas en este evento, menciono la directora de Exposiciones del Metro, Romina Contreras Guevara.

A partir de haber recibido esta invitación el equipo de la Dirección de Exposiciones del Metro se dio a la tarea de analizar las propuestas, obra y trayectorias de artistas tamaulipecos para extenderles la invitación.
Othón Castañeda, originario de Cd. Victoria participa con una propuesta visual que une lo orgánico con lo artificial, lo masculino con lo femenino en piezas cargadas de volumen y sensualidad.
Miguel Rodríguez Sepúlveda, tampiqueño, llevará parte de una serie titulada Paisaje Promedio, interesante trabajo de reflexión, que utilizando conceptos de fotografía, sintetiza famosas piezas artísticas de la historia hacia un estándar de la proporción del color que las componen.
Gabriela Henkel, también originaria de nuestro puerto participará con una serie de autorretratos titulada Ante una propuesta indecorosa mi respuesta de cómo, cuándo dónde y por qué, óleos que muestran una sutil irreverencia y una acertada solución al gesto.
Otro tampiqueño más, Ricardo Delgado Herbert, presentará parte de una serie que ha sido polémica Arte Huerco-Ranger Time, en este caso las Quinceañeras del far far west y Autorretratos paramilitares que, en una especie de corrido plástico, nos reivindican la mexicanidad norestense.
Contreras Guevara explica el por que de la selección de estos artistas: Othón Castañeda, Miguel Rodríguez Sepúlveda, Gabriela Henkel y Ricardo Delgado Herbert, forman parte de una generación que se ha destacado por su propuesta sustentada, visión, labor de autogestión, actualización en formación y lenguaje visual.
Las series y trabajos que cada uno de ellos presenta, aún con la particularidad de estilos y temas que cada cual aborda, tienen como factor común la contemporaneidad; sus trayectorias, considerando su juventud, son sin duda trascendentes; por lo que al cabo de varios meses de trabajo el Metro puso a consideración del comité de selección del MACAY la obra de estos jóvenes artistas para participar representando a Tamaulipas en las celebraciones del 15 Aniversario.

5.4.09

Andrés de Luna EN LA ERA DE LA NARCOCULTURA *Texto de la exposición “El cuerpo del delito”


Un fantasma recorre el mundo y, México, para ser precisos: la cultura del narco. Los periódicos han tenido noticias de primera plana en torno a decapitados, ejecuciones múltiples, fosas repletas de cadáveres de quienes de una u otra forma tuvieron nexos con este negocio millonario. La política está salpicada de sangre. Jefes policíacos honestos y corruptos, venganzas por traiciones, ajustes de cuenta brutales, ráfagas de ametralladora que hacen añicos los cristales de automóviles y camionetas; casa de seguridad en donde las armas, los dólares y los sicarios son la única realidad de las cosas. El país se marchita ante la inutilidad de un combate perdido antes de que se libre.
Algo que nace al calor de semejantes violencias es la narcocultura. Ahí están los que veneran al santo Malverde, presencia beatífica de los rumbos sinaloenses; también está la escritura de Élmer Mendoza, uno de los grandes escritores del país, y consejero en jefe del español Pérez Reverte durante la creación de “La reina del Sur”; otra evidencia es la multiplicación de los narcocorridos que andaban regados hasta en libros para la educación primaria. Un convocado en esa asignatura es el pintor tamaulipeco Ricardo Delgado.
En sus cuadros está la figura de la ironía, de la caricatura que revela mucho de ese entorno lamentable. Tanto en “Arte hueco: Ranger time” o en “De la A a los Zetas”, Delgado emplea diamantina para completar sus obras, el brillo es parte de una cultura que gusta de cuernos de chivo decorados con oro y piedras preciosas, de fiestas de enorme relumbrón, de automóviles blindados y de las mejores marcas del mercado. Muchos de los narcos son hombres y mujeres que nacieron al margen de una educación formal y que se hicieron millonarios sobre la marcha, en ese terreno asfixiante y peligroso que significa el comercio de drogas. Sus costumbres están a la vista y sus maneras, un tanto carentes de refinamiento, son parte de los aconteceres cotidianos. Unos asesinan a otros y estos a su vez cobran venganza y matan a unos cuantos más. La lista es inacabable y lo que antes era un fenómeno del norte ahora ocurre en muchos estados del país. Nadie detiene una avalancha que tuvo un inicio pero que carece de final. Algunos artistas han tratado de expresar con sus obras los deterioros de lo que puede llamarse narcocultura, lo único que hacen es encontrar un medio para anotar algo que existe y que es indudable su presencia. Los hipócritas invierten el proceso y creen que esos pintores, escritores o músicos son los causantes de los males al país, cuando en realidad la podredumbre está en otro lado y sus manifestaciones tienen la contundencia de la batalla homicida. Delgado ha padecido la censura por el tratamiento de un tema duro. Mendoza maneja con virtuosismo las palabras y sus libros son un referente obligado para descifrar la narcocultura. Ellos son artistas, personajes exentos de culpa, el problema real está en esos vínculos sórdidos en el poder y los narcos; el nudo está cada vez más cerrado y sus consecuencias son visibles.






31.1.08

www.tampicocultural.com Entrevista con Ricardo Delgado Herbert



www.tampicocultural.com

Artes Plásticas: Entrevista con Ricardo Delgado Herbert


RIESGOS PATRIOS





Por : Josue Picazo

Fotos: Inauguración de “Riesgos Patrios”


26 de enero de 2008

http://www.tampicocultural.com.mx/artman/publish/article_692.shtml

La violencia como una acción que se ha convertido en parte de la cotidianeidad de la vida en México, una acción afecta profundamente el desarrollo social de los habitantes de este país, es el tema que el artista plástico y cantante barítono tampiqueño Ricardo Delgado Herbert aborda una vez más en su más reciente exposición titulada “Riesgos Patrios”.Bajo la curaduría de Andrés de Luna, el 16 de enero se presentaron los 22 cuadros de la exposición en la Galería “Gilberto Aceves Navarro”, en el vestíbulo de rectoría de la Universidad Autónoma Metropolitana, Campus Xochimilco, en el Distrito Federal, donde permanecerá en exhibición hasta el 8 de febrero.En la siguiente entrevista, Ricardo Delgado habla sobre las motivaciones que tiene como artista para asumir estos “Riesgos Patrios”.
La violencia ha impuesto una mordaza en la sociedad mexicana, el tema de la violencia es generador de temor ¿asumes tu obra como un intento por contrarrestar esta situación?




En nuestro país la impunidad y la violencia nos han llevado a entrar en desconfianza, pánico y crimen, han hecho de México un blanco sin duda alguna. Es penoso ver en las calles gatilleros disparándose contra policías y militares, entre personas inocentes que se agazapan en fuego cruzado, sin deberla ni temerla. Es muy triste ver nuestras fronteras del norte del país llenas de pobreza, corrupción e ilegalidad donde ahora ante estas dificultades se acrecenta el fenómeno de la violencia, para ajustar cuentas con una “cuerno de chivo” por delante. ¿Qué hay que hacer en estos casos… tomar otra arma como argumento o esconderse? Es ahí, a mi parecer, cuando el artista puede entrar en acción, ofreciéndonos la libertad creativa dentro de su reflexión imaginaria; ahí es cuando la esperanza en su denuncia se convierte en la obra de arte de todos.Dijera Pablo Picasso (1881-1973) al realizar su obra la Guernica: “La pintura no está hecha para decorar departamentos, es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo”. Precisamente ahí, en la obra, debe expresar una plena libertad y entrega para beneficio del arte y, por supuesto, para tu sociedad. Sin embargo, para hacerlo y poder ayudar tienes que confrontarte, quizás “sacrificando” elogios, ya que uno toma la postura de denuncia (incomodando claro, ajenas sensibilidades) de toda esa gente que solamente está acostumbrada a someter, sin darse cuenta del mal que ellos mismos provocan.Mi necesidad de artista es contribuir y subsistir dentro de esta penosa realidad, para esto he tomado como iniciativa fundamental confrontar todo esto y expresarlo tal cual. Afrontando directamente un combate ante la violencia y presentándola desde mi punto de vista como es y como lo siento, sirviéndome esto de reflexión.
¿La denuncia puede llegar a ser un elemento lúdico dentro de tus cuadros?



Como te decía, la denuncia es una forma de expresión, y no puedes quedarte estático ante ella, ni mucho menos pasivo. Sin embargo, trato que el discurso en mi obra deje un rastro que confronte a quien se le ponga enfrente (desde el punto de vista de un político al que no le gusta que con mi obra “corrompa” y “balconee sus deficiencias” o que algún narco no le gusta que lo pinte “feo”), mas allá de todo eso, yo no trato de complacer a nadie, simplemente expreso lo que sucede a mi alrededor. Así, con este carácter mis cuadros nos ofrecen sin tapujo una carga crítica donde mi idea la comparto con los demás, removiendo fibras internas que provoquen, tratando de proyectar en algunos momentos esa maldad que nos está aniquilando socialmente.Así es cómo observo mi entorno, los cuadros no tienen vida (ya que están pintados en una tela nada más), pero el que observa más allá de la tela, es el que ve y siente esa realidad, y al existir esto es cuando la obra tiene una razón de ser, de ahí proviene mi acción. Mis cuadros son sugestivos y ofrecen visualizaciones, para unos interesantes, para otros pésimos, y toda esa vida del cuadro es gracias a que proviene de la proyección mental de nuestro entorno, ése otro submundo que no estamos acostumbrados a vivir, aunque vivimos en él y nos inquieta constantemente. Mis obras en sí son espejos de la realidad, una realidad posmoderna apocalíptica quizás, donde no sabemos si mis cuadros provoquen o más bien la gente es la que los provoca (¿por identificarse acaso?), posiblemente inciten a la amargura o también inciten a ver un lado optimista en sus rasgos por ser tan sarcásticos; pero eso sí, quien los tenga enfrente se sentirá retado por el simple hecho de identificarse con ellos.
¿Los gatilleros, los “broncos de la frontera”, se han vuelto ya parte imprescindible de la iconografía de nuestra época?


Nuestro país nos está dando una respuesta clara, algo está fallando en nuestro gobierno, alguien está permitiendo que suceda todo esto, quizás la apatía y corrupción de nuestros políticos al no querer reformar los salarios raquíticos de las corporaciones policíacas, que aquí en México son muy mal pagados y mal capacitados. Por eso se propaga la plaga de la inseguridad que nos hace a los mexicanos presa de la violencia que vaga por nuestras calles a lo largo y ancho del país.Como verás, todo esto es parte de nuestra cultura que deambula no solamente en la tele o en el noticiero o en algún corrido norteño; los “broncos de la frontera” existen y están vestidos con una diversidad de atuendos, desde la corbata hasta un sombrero texano.Mis personajes son parte de esa iconografía que transita en la calle y la sentimos diariamente, donde mi riesgo patrio radica fundamentalmente en exponer el lado que no queremos ver, pero lo hago con el simple hecho para ver lo que somos y poder burlarnos también de nosotros mismos, teniendo esta actitud, estoy seguro que podremos cambiar y seguir riendo plenamente.Creo yo que esta iconografía de acción cotidiana se tendrá que reformar y dependerá solamente de nosotros, mas allá del apoyo de la ley policíaca. ¡Estoy seguro que algo podemos hacer! Teniendo una actitud cultural podremos contribuir en esa lucha ya que el arte está de nuestro lado.



¿En el improbable caso de que el clima social y político del país mejorase, el tema de tu obra perdería su fuerza?


Cuando en realidad el hombre deje de aniquilarse, lo cual veo lejano, yo dejaré de pintar estos temas, y si esto algún día cambiara, mi obra quedará como lo que fue históricamente en su momento, conservando su fuerza sin tampoco perderla, ya que lo que hago no es simplemente moda, es una actitud de vida.Lo real de esto es no perder jamás objetividad y compromiso dentro de tu entorno y nunca dejar de hacer lo que diga tu sensibilidad, hay que estar abiertos a confrontar la agresión e identificarla cuando nos ronda, así como el médico con el paciente, el bombero con el incendio, así igual el artista para su sociedad.Para temas, sobran por plasmar. El ver todo lo que ha sucedido en el norte, centro y sur de México, me hace bajar mi bandera de tregua para retomar y hacer la ley con mis propias manos, comprometiéndome de vuelta en este riesgo patrio donde lo que presento intenta desenmascarar esta crisis. ¿El arte puede ser noticia? ¿Y la noticia arte?

Vivimos en un mundo lleno de tecnología y “mass media”, todo en la actualidad se ha globalizado olvidándonos de cómo poder aportar al arte socialmente. En mi caso la subcultura de violencia que represento no es fácil de digerir, pero existe en la noticia, y se ha vuelto parte de la cotidianidad, sin embargo mi discurso no es “cómodo ni cariñoso” pero tampoco llega a ser tan grotesco como lo pudiera representar una impresión fotográfica; ahí radica mi mensaje.La función de mi obra va entre la noticia y al mismo tiempo la denuncia, y claro que se convierte en nota visual, represento lo que ambula por mi calle, lo que los noticieros me informan y de lo que investigo. Eso para mí es un compromiso de interacción y prevalece ahí.El cuadro donde esté, siempre denunciará, y en el caso que provocara noticia tanto buena como mala, es porque la dosis quizás esté causando efecto para el espectador.
¿Hasta dónde llevas tu discurso político dentro de tu discurso creativo? ¿La convicción política es otra forma de sentir del artista?

La política y el arte han convivido a lo largo de la historia, como otras diversas profesiones que también se han involucrado en el ejercicio de servir a los demás. Hay que recordar que en la cultura dentro del renacimiento italiano, los Medici fueron parte medular ya que aplicaron el vínculo en su política financiando a los artistas para hacer de Florencia la cuna del arte, para esto los mecenazgos fueron un claro ejemplo de formar un lazo de la participación abierta del artista en su sociedad financiados políticamente.Pero cuando el artista desafía directamente a la política por inconformidad, es cuando estalla la guerra ideológica, ya que el creador puede lograr sacudir conciencias dentro de la estructura social que le tocó vivir y sus obras hasta nuestros días pueden seguir siendo muy actuales, lo que cambia es su momento histórico.Francisco de Goya (1746-1828), por ejemplo, en su obra lo manifiesta mofándose abiertamente de la corte española por el simple hecho de no estar conforme con lo que sucedía en su momento, para esto, se desbocó en su obra con una fuerza brutal de expresión que de inmediato pisó callos, siendo citado por el tribunal de la inquisición por haber cometido para la sociedad española “herejía en su obra”, y simplemente lo que hacía era denunciar claramente la decadencia de su país que tanto quiso.David Alfaro Siqueiros (1896-1974) dentro del muralismo mexicano, con su obra combatió las injusticias del trabajo obrero, la desigualdad campesina y cuestionó el papel de los sindicatos corruptos y sus líderes, la opresión de los dictadores y presidentes opresores. Por estos hechos pisó la cárcel con la dignidad de un preso político de conciencia social que lo absuelve de los delitos imputados.Así te daría más ejemplos de la relación arte y política que a lo largo de los siglos han ido confrontándose paralelamente, para evidenciar un mal. En mi caso, hablar de mi obra Riesgos Patrios ante dicha situación no me convierte en ser pasivo con la política, es un compromiso continuo que no me deja más camino que hacerlo pintando; y mi obra así lo señala. Estoy abierto a todas las posibilidades de expresión y dispuesto a sufrir los embates como la censura y la crítica (que la viví en el pasado) confrontándome sarcásticamente dentro de mis miedos, un miedo que aniquila el compromiso y deja a la gente con los brazos cruzados sin que ellos aporten nada más que miedo. ¡Y alguien lo tiene que decir! Y lo manifiesto con mi obra, ésa es mi responsabilidad como cronista de mi tiempo y lograr algo mucho mejor para el futuro. En lo que respecta al manejo plástico de mi obra, tengo que estar constantemente explorando y confrontándola con ejercicios y pruebas, en fin, buscando cómo insertarla dentro de la posmodernidad actual del arte contemporáneo, si yo no encontrara ese equilibrio, la obra perdería fuerza. Debes dedicarle, a mi parecer, un 90% a la solución plástica y el otro 10% dejárselo al tema, si no existe este equilibrio la obra se volvería vacía.
¿Es un riesgo en algún modo exponer obras con esta temática en Tamaulipas? ¿Y en el DF?

No existe tal conflicto, más bien el riesgo proviene de la conciencia hipócrita de la gente burocrática que cree que al mostrar tal obra puede perder su trabajo sexenal y contraer algún problema, (no descarto funcionarios abiertos a estas propuestas, pero casi no hay y en provincia es muy raro encontrarlos).La única solución ante esto es exhibir la obra en espacios donde las personas que lo administran tengan una real preocupación por las propuestas contemporáneas, y que reconozcan que hay que estar abierto a todo tipo de manifestaciones reales que existen mas allá de su escritorio, y es muy claro que tapando el sol con un dedo no arreglaremos un problema, al contrario, seríamos cómplices de una decadencia social, y si está la oportunidad para que el arte lo diga sin titubeo alguno en su crítica, pues bienvenida sea la libertad de expresión. Hasta ahora en el DF me he podido manifestar plenamente, sin embargo en Tamaulipas en un pasado sufrí censura, porque es una sociedad donde el gobierno no cree en sus artistas y tiene la costumbre de entrometerse en asuntos que no le competen ya que lo que buscan es utilizar los espacios culturales y tomar las exposiciones como slogan político, para salir en la foto, obteniendo beneficio que “ensalce” popularmente su imagen ante los medios, para eso sí les conviene el arte. Y si no les gusta una exposición que contradiga su imagen y discurso político, simplemente dan la orden y someten con una decisión de censurarlo con argumentos soberbios y radicales.Octavio Paz, en un celebre ensayo acerca del poeta ingles John Donne (1572-1631), catalogado en su época de “obsceno”, hizo decir al premio Nóbel mexicano que “en todo caso lo que era obsceno, era la realidad en que habitaba el escritor”. Así, nuestro gobierno ha maquillado esa realidad y se le está yendo de las manos; pero tras el maquillaje la situación prevalece. Esperemos que esta ideología cambie y podamos ver a otras propuestas de artistas “radicales” (que hay un montón y buenísimos) próximamente en Tamaulipas y claro que también en mi caso personal poder mostrarles con plenitud mi obra y ofrecerles lo que realmente siento. ¿Qué es ser patriota en el México del 2008?

Es un compromiso de simple sentido común de ayudar a los demás, puedes o no puedes ser artista, pero tenemos una cualidad humana que es la sensibilidad.En este caso, el artista en cualquiera de sus facetas lo vive día con día, busca una evolución para sí mismo que posteriormente la ofrece a los demás, existiendo siempre una entrega constante para llevar un mensaje, quedando plasmado en tus actos cuando exhibes públicamente tu gran creación.Esta acción es un sentido de evolución humana que todos tenemos que asumir seas o no seas artista; quien no se involucre y entregue para la sociedad, tanto intelectual como en sus actos, simplemente no se le puede decir que es una persona congruente con su época.En este caso particular, el compromiso del arte es sinónimo de coherencia y madurez espiritual, pienso que tenemos que construir arte donde hay desesperanza, dignificar ante todas las cosas con lo que hacemos, seas o no seas artista; construyendo cuando la guerra destruye, dando arte cuando la enfermedad terminal acosa, proponiendo una revolución creativa cuando la opresión existe, haciendo locuras originales para ser simplemente feliz, eso es sencillamente amar y dignificar la vida, eso para mí sería el sinónimo de ser patriota, reformando y apoyando por la cultura de tu país, luchando con arte al lado de tu gente, ésa es mi bandera.